Los detenidos, Mihaita A., de 34 años, Laurentiu P., de 35, Gheorghe G., de 23, y Cristinel G., de 35, residentes en Valencia, entraban en los salones recreativos y se colocaban alrededor de la máquina escogida, de modo que uno de ellos fingía
jugar mientras los demás manipulaban la parte posterior de la máquina.
El primero en alertar a los Mossos fue el responsable de una empresa de instalación de máquinas recreativas con sede en la comarca del Pla d´Urgell, que denunció que faltaba dinero de la recaudación de las máquinas.
Según el responsable, las máquinas, situadas en diversos bares de Mollerussa, Fondarella, Palau d´Anglesola y Vilanova de la Barca, aunque no parecían forzadas, mostraban en su interior piezas fuera de lugar, por lo que sospechaba que habían sido manipuladas.
Coincidió que en todos los casos se había visto al mismo grupo de personas jugando alrededor de las máquinas, por lo que el jueves por la mañana fue posible localizar a los cuatro detenidos en un bar de Mollerussa. En el momento de la detención llevaban consigo una herramienta adecuada para abrir el cajetín de las máquinas y 2.950 euros en efectivo. Los detenidos, a los que no se descarta relacionar con otros robos, pasarán próximamente a disposición judicial en Lleida.

